Alianza bajo una maldición
Úsala cuando dos personajes con metas opuestas deban colaborar para frenar una amenaza mágica. Funciona bien si la alianza les exige compartir riesgos y cambiar lo que creen del otro.
- La amenaza personal — Presenta una maldición que amenaza algo concreto para cada protagonista. Así, la cooperación nace de una necesidad real y no de una coincidencia conveniente.
- El pacto incómodo — Los protagonistas acuerdan trabajar juntos con condiciones distintas. Expón desde el inicio qué quiere cada uno y qué no está dispuesto a entregar.
- La primera victoria — Su combinación de habilidades resuelve un obstáculo menor, pero revela un costo de la magia. La eficacia compartida abre la puerta a la admiración sin eliminar la desconfianza.
- La grieta en el pacto — Una decisión o un dato oculto hace que uno dude de las intenciones del otro. La tensión importa porque amenaza tanto el vínculo como el plan.
- La elección vulnerable — Uno de los protagonistas arriesga algo valioso para proteger al otro o cumplir un acuerdo. El gesto debe tener un precio y cambiar la manera en que se relacionan.
- El costo verdadero — Descubren que romper la maldición perjudicará a alguien o exigirá un sacrificio distinto al previsto. La pareja debe decidir si sus objetivos iniciales siguen siendo aceptables.
- La resolución compartida — Enfrentan la amenaza con un plan nuevo que requiere confiar de manera concreta. Resuelve el conflicto mágico y muestra qué futuro eligen para su relación.