La verdad detrás del agravio
Úsala cuando la historia dependa de descubrir qué ocurrió realmente y quién fue responsable. Funciona bien si las pruebas son parciales y el protagonista debe revisar sus certezas.
- La herida — Muestra una injusticia concreta y lo que le cuesta al protagonista. El agravio debe explicar por qué busca castigo, reparación o ambas cosas.
- La promesa — El protagonista decide actuar y fija un objetivo medible. Esa decisión transforma el dolor en una búsqueda, pero también revela qué límites cree tener.
- La primera pista — Aparece un registro, objeto o testigo que conecta al antagonista con el daño. La pista abre una ruta, aunque no demuestra toda la culpabilidad.
- La resistencia — Alguien intenta ocultar, desacreditar o disputar la evidencia. El protagonista paga un costo por seguir adelante y debe elegir en quién confiar.
- La versión incómoda — Una prueba nueva cambia la lectura del agravio y revela una responsabilidad compartida o un motivo desconocido. El plan inicial ya no parece suficiente.
- La decisión — El protagonista puede castigar al responsable o exponer la verdad completa, aun si eso lo perjudica. Su elección resuelve el conflicto y muestra en quién se convirtió.